LEYENDA URBANA #10 -Insomnio


Desde hace tiempo atrás venía sufriendo de despertarse a las 5:00 am de la madrugada, acción esta que le provocaba sueño luego del almuerzo sin poder dormir porque era hora de trabajo. Además solo le permitían una hora para el almuerzo. Salía a la 5:30 pm de trabajar y solía ir al bar de la esquina a tomarse un trago de whisky o vino,.

Pastiño, es un joven trabajador , sociable y gustaba de ayudar a los demás. Acostumbraba acostarse en eso de las 11 a 12 de la noche tratando de conciliar el sueño, cosa que lograba una y hasta dos horas después; pero por poco tiempo.

Una noche de repente dejó de despertarse a las 5:00 am, y despertaba a las 3:00 am en punto. Situación que agravaba más su estado de insomnio, pues ahora más temprano era más larga la noche para él.

No importaba cuanto sueño sentía, casi siempre recurría al alcohol y al uso frecuente de pastillas; Siempre despertaba a las 3 am en punto. Cuando solía dormir un poco y desde que empezó a despertar a esa hora le daba deseo de orinar. El baño quedaba cerca de la habitación a unos 13 metros de su cama. Pero no tenía el deseo ni la intención de levantarse e ir al baño, pues sentía que alguien lo miraba, lo observaba en la oscura habitación, que solo se iluminaba con la luz del celular,. Siempre usaba el celular con la intención de ver si esto le ayudaba con la luz que emite conciliar el sueño o por lo menos lo entretenía. Una noche despertando a la hora ya acostumbrada sintió, un frío del lado derecho, pues del lado izquierdo siempre dormía su esposa con sueño profundo, lo que le provocaba a él cierta envidia. No quizo levantarse a pesar del deseo de orinar. Empezó a sentir cada vez más frío, y que alguien lo miraba constantemente. Él, en entre ojos miraba hacia la puerta de la salida, hacia el armario y sentía que desde allí lo observaban,. El deseo de orinar era cada vez más fuerte y molestoso. Intentó sacar su pie derecho debajo de la sabana y ponerlo en el piso para levantarse, pero de repente sintió un rose frío y suave encima de los dedos del pie, de inmediato levanto su pie tembloroso y lo metió de bajo de la sabana. Inmediatamente alumbró con su celular toda la habitación sin poder ver nada.

El pánico provocado por el insomnio y el despertar a las 3:00 am en punto, lo tenía asustado y desesperado. Decidió no levantarse para ir al baño, y trató de concentrarse en el celular, mientras sentía ese frío inusual que salía del vestidor. Concentrado en el celular siempre de reojo miraba a su alrededor. De repente! Miró porque sintió aún más cerca el frío y la presencia de algo, no vio nada; pero cuando regresó la mirada al celular vio un rostro espectral que se reflejó en la pantalla y rápidamente como un rayo lo soltó en la cama! No quiso hacer mucho ruido para que la esposa no despertara ni se diera cuenta de lo ocurrido. Cuando el celular apagó su luz automáticamente lo recogió, lo puso debajo de la almohada y se arropó de pie a cabeza con una angustia terrible.

Cerca de las 5:30 am, la esposa se levantó para ir al baño y Pastiño le preguntó -para dónde vas? – al baño respondió ella. – yo quiero ir también dijo él. Luego que fueran al baño uno tras otro, cuando volvieron acostarse le preguntó ella. – qué te pasaba que noté entre sueños que te movías mucho -nada ! Sabes que tengo insomnio y eso me pone incomodo. -bueno, respondió ella con gesto amoroso y volviéndose a dormir.

En horas del almuerzo Pastiño quizo investigar porqué recurrentemente el insomnio le empezaba a las tres de la mañana en punto. Descubrió entre tantas teorías que esa hora era la hora del Demonio; que era la hora contraria a la muerte de Cristo 6 de la tarde. Que a esa hora se abre el portal entre el mundo físico y el Astral y los demonios tienen potestad de materializarse y hacer libremente lo que le plazca, y que cuando se siente un frío inusual es porque existe una presencia no física ni positiva de algo. Esas informaciones inquietaron aun más a Pastiño.

De regreso a su casa compró algunos brebajes para hacer en forma de un despojo a la casa, especialmente a la habitación,. Esperó que su esposa visitara como de costumbre a su madre y empezó a rociar con una lata humo por todos los rincones de la habitación y dentro del vestidor. Luego se dio un baño con ruda y otras hierbas.

Desde ese día aunque el insomnio le persigue pero sin horas fija, no volvió a sentir más el frío ni esa mirada que presentía, y mucho menos a usar el celular de madrugada.

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Cheyenne Espinosa
Comunicador Social, Productor y Conductor del Programa Televisivo Así Es. Diplomado en Gerencia Política. Premio provincial al Liderazgo Político 2011.
http://www.activa247.com

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