En el nuevo Note el S-Pen es casi lo de menos

Elmundo.es / En aquella época era una apuesta que no merecía aún un evento independiente pero que destacó inmediatamente entre las novedades de la cita alemana por dos razones: su pantalla de 5.3 pulgadas parecía enorme en la época e incluía un stylus que permitía dibujar y escribir sobre la pantalla.

Con los años las pantallas de todos los teléfonos han ido creciendo y Samsung ha podido presumir, con razón, de visionaria. Hoy la del Note original se nos antojaría incluso pequeña.

Hasta Apple, que durante años trató de luchar contra la tendencia de teléfonos de mayores dimensiones, se vio obligada a claudicar. “Nuestros clientes quieren lo que no tenemos: pantallas más grandes”, rezaba hace años una presentación interna de Apple que salió a la luz en el embrollo legal que enfrentó a ambas compañías.

Pero el stylus, sin embargo, -o el S-Pen, como ha decidido finalmente bautizarlo Samsung- no ha tenido el mismo éxito. Aunque varios fabricantes experimentaron en años sucesivos con teléfonos con puntero, la característica nunca llegó a calar de forma significativa en el mundo de la telefonía.Hoy no vemos teléfonos de Huawei o Xiaomi con stylus, por ejemplo, ni Google ha tratado de integrar soporte de forma nativa en Android, como sí ha hecho con otras características.

Sí, Apple ha lanzado un Apple Pencil para el iPad Pro y hay otros ejemplos en el mundo de las tabletas y los PC híbridos pero en telefonía, el Note sigue siendo el único teléfono que apuesta por esta característica.

Parte del problema es que integrar las funciones de un lápiz digital no resulta fácil. Samsung lleva muchos años depurando tanto las funciones como la precisión del propio dispositivo.

La dedicación se nota. En el malogrado Note 7 la integración con el sistema operativo era muy buena y en el Note 8 Samsung incluso la ha mejorado, permitiendo, por ejemplo, enviar la historia del dibujo -una recreación animada de todos los trazos realizados- como un mensaje, por ejemplo, o ampliando la capacidad de la aplicación de notas.

Pero para terceras compañías una inversión considerable en una categoría de teléfono que tampoco tiene un público tan extenso. Samsung venderá este año más Galaxy S8 que Note 8, por ejemplo. Es muy probable que si sus rivales decidieran entrar en este mercado encontrasen poca tracción. El Stylus, además, se ha encontrado con un nuevo problema. Como los nuevo formatos de pantalla son mucho más alargados y estrechos, la superficie para escribir ha quedado algo más incomoda frente a los modelos con pantalla en formato 16:9.

Carolina Milanessi, analista del mercado móvil en la firma Creative Strategies señalaba que la característica más deseada por los potenciales compradores del Note 8 era, en los días previsto a la presentación, la resistencia al agua, seguida de una potencial integración del sensor de huellas dactilares detrás de la pantalla (al final el dispositivo tiene le lector de huellas en la parte trasera junto a la cámara, como el Galaxy S8), la doble cámara y mayor potencia, que al final queda resuelta sobre todo gracias a la mayor cantidad de memoria RAM (6 GB). El stylus no aparecía hasta el quinto lugar.

Para Samsung, sin embargo, el Note ha pasado a ser el teléfono experimental, el campo de pruebas donde integrar la última tecnología, como el reconocimiento facial y de iris o, en esta ocasión, una mayor integración con la base Dex, que transforma el teléfono en un ordenador de sobremesa, o la ya mencionada doble cámara. Son estas características las que acaparan ahora el protagonismo, más que el accesorio que aún le da nombre el producto.

La doble cámara, por cierto, es como se sospechaba una combinación de gran angular y “telefoto” (entre comillas porque realmente equivale a un 50mm. en fotografía de 35 mm.), con la opción de generar un falso efecto bokeh en los retratos pero con dos puntos interesantes frente a la doble cámara del iPhone 7 Plus, su competencia por unas semanas. Ambos objetivos tienen estabilizador óptico (en el iPhone sólo está integrado en el gran angular) y la intensidad del efecto bokeh se puede controlar y cambiar en todo momento.

Es un gran teléfono, en conjunto, y todas las encuestas apuntan a que el fiasco del Note 7 está prácticamente olvidado en la mente de la mayoría de los potenciales compradores. Ahora la duda es si el mercado puede aguantar dos teléfonos de Samsung cuyo precio ronde los 1.000 euros (en este caso, los supera, con un PVP de 1.010 euros). Sobre todo con nuevos móviles de Huawei, Apple e incluso la propia Google a la vuelta de la esquina.

0
Richard Reyes
Ejecutivo de @Telealtura canal 17 y Director de www.activa247.com, Reportero Gráfico, Webmaster // Más sobre mi aquí. http://bit.ly/UzG80Z
http://www.activa247.com

Deja un comentario